martes, 6 de junio de 2017

Termoeléctrica Los Rulos, el hijo ilegítimo de la institucionalidad ambiental.

En febrero del 2015 el proyecto de la central termoeléctrica de ciclo combinado “Los Rulos” ingresa al sistema de evaluación ambiental, amenazando la ciudad de Limache y otras comunas cercanas que pasarían a ser parte de su área de influencia.  Limache y Olmué son comunas con una larga tradición productiva ligada a la pequeña agricultura y al turismo, además de estar emplazadas en la reserva de la Biósfera La Campana-Peñuelas, sin embargo, sin considerar la vocación de desarrollo local y el patrimonio natural en el que conviven miles de ciudadanos del valle de la campana, el Estado de Chile planea convertir a estas apacibles comunas de la provincia del Marga Marga en un nuevo polo de desarrollo energético.  En ése entonces los vecinos de Limache se encontraban organizados en resistencia a la carretera eléctrica LT 2X500Kv Cardones Polpaico, la más extensa jamás construida en el país con las torres de alta tensión más altas de Latinoamérica. En frentes paralelos ambos proyectos, uno de generación, otro de transmisión energética cuentan con el patrocinio y la benevolencia de un Estado que privilegia los intereses de las empresas, por sobre los de la comunidad y su derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. La estrategia de marqueting de la empresa Ic Power no logró posicionar su termoeléctrica entre los vecinos de Limache, esto muy a pesar de las lógicas clientelares que con el respaldo del Alcalde Daniel Morales vinculó a algunas instituciones locales con los “aportes” entregados por la titular de Los Rulos. Esto pudo ser posible gracias a un protocolo de acuerdo firmado por el Municipio de Limache y la empresa con la finalidad de mediar entre aquellas organizaciones que le “solicitaban todo tipo de aportes”. Recientemente la Contraloría decretó que este acuerdo era ilegítimo ya que no es pertinente con el rol que le corresponde al Municipio durante el proceso de participación ciudadana.  El ex Ministro Máximo Pacheco cada vez que defendía la construcción de Cardones Polpaico lo hacía argumentando que su principal objetivo sería la de servir como vía de transmisión de energía proveniente de fuentes renovables no convencionales, sin embargo, el primer proyecto con intenciones de colgarse de esta red es una termoeléctrica, que no califica ni para los supuestos fines argumentados por Pacheco, ni mucho menos para instalarse en la reserva de la biósfera.  Lejos de mitigar el descontento y la indignación, la ciudadanía se articuló, se organizó, gestionó los apoyos técnicos y presentó consistentes observaciones que objeten la posibilidad de que la termoeléctrica Los Rulos se instale en nuestro valle. Así como lo hizo la ciudadanía, también lo hicieron las reparticiones públicas y las seremías relevantes en el proceso de evaluación de la termoeléctrica, en particular salud y medio ambiente, quienes apegados al artículo 15 bis de la ley de base de medio ambiente, argumentan que “de no existir información relevante y/ o escencial” que permita garantizar LA VIDA en las comunidades afectadas el proyecto debe ser rechazado y retirado del sistema de evaluación no pudiendo ser subsanado mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones, no obstante las advertencias de ambas seremías (Salud y medio ambiente) fueron obviadas por el servicio de evaluación ambiental, ente administrativo, NO técnico, que infringiendo la norma, cuestiona las observaciones de los referentes técnicos en materia de salud y medio ambiente, sugiriendo finalmente al comité evaluador que este proyecto debe ser aprobado por cumplir con todas las normativas exigidas. Algunas de las observaciones de la seremi de salud apuntan al consumo de 310 mil litros de agua en una zona con prolongada escases hídrica, la emanación de material particulado 2,5 y 10 micras, la modelación inexacta de la dirección de los vientos y la falta de caracterización química del componente de sus emanaciones.  Finalmente el día 6 de Febrero del presente años en un acto al que se restringió el libre acceso a la comunidad, el comité evaluador vota unánimemente a favor de aprobar la termoeléctrica Los Rulos, curiosa y tristemente con el voto a favor además de las dos Seremías que en su momento rechazaron el proyecto argumentando que este no tenía opción de ser subsanado. Curiosamente fue la misma seremi de salud la que a pesar de su férrea oposición al proyecto en el momento de votar a favor  sugiere al comité evaluador aprobarlo con condiciones, las que en definitiva son exigir a la empresa un plan de compensaciones sobre 10 la emanación de 108 toneladas de material particulado y el establecimiento de cinco estaciones de monitoreo en norma, además de limitar el uso de diesel a solo 20 días al año, esto último considerando que la empresa perdió la licitación del gas y en lo inmediato no puede asegurar su suministro. Las organizaciones sociales se han articulado y fortalecido en toda la provincia, presentado reclamaciones ante el SEA y recursos que buscan invalidar la resolución de calificación ambiental que aprobó este proyecto, pero sobre todo han incrementado la movilización social en rechazo a un Estado que sostiene su modelo de desarrollo a costa de nuevas zonas de sacrificio que asumen el lastre del extractivismo voraz instalado en el país como motor de su economía.

Joel González Vega
Activista

Vocero Campaña Libres de Alta Tensión

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

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